Por qué los cuentos antes de dormir hacen que los niños se sientan seguros
Para muchas familias, contar un cuento antes de dormir forma parte de la rutina diaria, tan habitual como el desayuno por la mañana.
Un cuento para dormir, sin embargo, es mucho más que una simple rutina agradable.
Para los peques, suele ser ese momento del día al que se aferran sin darse cuenta: un rato de calma, de atención plena y de cercanía que sirve de puente entre el bullicio de la jornada y la tranquilidad de la noche.
¿Pero qué tienen los cuentos antes de dormir que resultan tan reconfortantes?
Los niños necesitan saber qué esperar
El mundo de un niño no deja de transformarse.
Vivimos entre novedades: experiencias inéditas, sensaciones distintas y retos que llegan uno tras otro, casi sin darnos tregua.
Contar con rutinas estables permite a los niños entender mejor su entorno y sentirse más seguros al manejarlo.
Contar un cuento antes de dormir suele ser parte fija de esa rutina de siempre.
El niño sabe:
- Qué va a pasar
- Quiénes forman parte de este grupo
- La noche va pasando poco a poco
Eso tranquiliza.
La seguridad se construye a base de repetición
Los niños adoran que las cosas se repitan.
No es que no busquen variedad, sino que lo conocido les da seguridad.
Precisamente por eso, una historia familiar puede resultar reconfortante.
La lectura en voz alta ayuda a bajar los niveles de estrés
Durante el día, los niños absorben y procesan una gran cantidad de información.
La lectura en voz alta contribuye a disminuir esa avalancha de estímulos.
Baja las revoluciones a la fiesta.
Así, el cuerpo y la mente logran relajarse.
El poder de una voz que ya conoces
Una de las partes más infravaloradas de leer en voz alta es, precisamente, esa: la voz del padre o de la madre.
Para los más pequeños, escuchar una voz conocida va de la mano con sentirse a salvo.
Lo que esa voz realmente transmite es esto:
Aquí estoy.
Esa sensación suele calmar los ánimos.
La lectura compartida refuerza el vínculo entre ambos
Leer un cuento antes de dormir es, además, una manera estupenda de compartir un rato especial en familia.
Un rato sin pantallas.
Con calma.
Solo lo esencial.
Solo prestándose atención mutua.
Eso hace que el lazo entre padre e hijo se estreche aún más.
Las historias sirven para poner en orden lo vivido durante el día
Es habitual que los niños, ya con la cabeza en la almohada, se pongan a darle vueltas a lo que les ha pasado durante el día.
Contar lo que sentimos con palabras, a modo de relato, puede ayudarnos a poner en orden nuestras emociones.
Dan forma y orden a lo que sentimos y vivimos.
El toque de fantasía hace que la transición resulte más llevadera
Un buen relato tiende un puente entre la realidad y el mundo de los sueños.
Con un poco de imaginación, los niños logran pasar sin sobresaltos al mundo del sueño.
Por qué las historias con un toque personal dan tan buen resultado
Cuando el protagonista es un niño, casi siempre aparece un plus de implicación.
La historia resulta familiar, casi como si ya la hubiéramos vivido antes.
Plantilla.
Pensado especialmente para ellos.
Esa es la razón por la que uno se siente más protegido.
Relatos para antes de dormir que fortalecen la autoestima
Numerosos relatos concluyen con un desenlace favorable.
Los problemas están para resolverse.
Los retos se pueden vencer.
Eso brinda a los niños una sensación de calma justo antes de dormirse.
¿Cómo lograr que leer en voz alta se convierta en un ritual poderoso a la hora de dormir?
Fija siempre el mismo horario
La tranquilidad viene de la mano de la consistencia.
Tómate tu tiempo, sin apresurarte
La lectura en voz alta rinde más frutos cuando no se hace con prisas.
Dale un toque cálido y hogareño
Un entorno relajado siempre ayuda.
Permite que sean los propios niños quienes decidan
Eso hace que la gente se involucre más.
Más adelante se refiere de forma breve a la historia
Eso favorece tanto la comprensión como el vínculo entre ambos.
Por qué Booklydoo es la aliada perfecta a la hora de dormir
Booklydoo diseña relatos donde los pequeños se convierten en los verdaderos protagonistas.
Eso hace que la gente se sienta identificada y quiera participar.
Para muchos niños, un cuento así, hecho a su medida, no tarda en convertirse en el momento más esperado de la rutina antes de dormir.
**Conclusión** Llegados a este punto, queda claro que...
Contar cuentos antes de dormir es mucho más que una simple costumbre.
Le dan a los niños seguridad, calma, conexión y previsibilidad.
En un mundo repleto de estímulos como el nuestro, este tipo de momentos brinda a los niños algo que necesitan como el aire: atención, cercanía y un relato familiar con el que poner punto final al día.
Y por eso un simple cuento para dormir vale mucho más de lo que la gente suele imaginar.
