De dag waarop kinderen stopten met zich te vervelen
3/6/2026 · 3 min de lectura

El día en que los niños dejaron de aburrirse

Hubo una época en la que aburrirse era lo más normal del mundo. Los niños hacían viajes en coche sin tablet. Aguantaban la espera en los restaurantes sin pantalla alguna. Salían a jugar sin la necesidad de tener cada minuto ocupado. Puede sonar raro, pero ese aburrimiento tenía un valor enorme. Y es que aburrirse tiene algo especial: pone a trabajar a la imaginación.

El día en que los pequeños olvidaron lo que era el aburrimiento

Hubo una época en que aburrirse era de lo más normal.

Los niños viajaban en el auto sin tablet.
Esperas en restaurantes, sin nada de pantalla por delante.
Salían a jugar sin que hiciera falta tener cada minuto ocupado.

Y por raro que suene, fue justo ese aburrimiento lo que resultó de un valor enorme.

Porque el aburrimiento tiene un efecto particular:
La imaginación no tiene otra opción que echar a andar.

Por qué a los niños de hoy les cuesta más echar a volar la imaginación

Desde muy pequeños, los niños están rodeados de estímulos y opciones de entretenimiento al alcance de la mano.

En cuestión de segundos, son capaces de:

  • ver una peli
  • jugar
  • escuchar música,
  • o desplazarse sin fin.

Por eso hay cada vez menos margen para algo que antes ocurría sin esfuerzo alguno:
inventar historias propias.

Sin embargo, la fantasía termina siendo, ahora más que nunca, fundamental.

No solo resulta útil para la creatividad, sino que además abarca:

  • pensamiento centrado en resolver problemas concretos,
  • desarrollo afectivo
  • autoestima,
  • y concentración.

La fantasía suele nacer de la nada misma

Es habitual escuchar a padres convencidos de que sus hijos necesitan estímulos todo el tiempo.

Pero, en realidad, los niños suelen necesitar sorprendentemente poco.

La caja vacía puede transformarse en:

  • un bote
  • una máquina para viajar en el tiempo,
  • un refugio subterráneo oculto,
  • una tienda.

Un palo puede transformarse en:

  • una espada
  • una varita mágica
  • una bandera.

Esa habilidad para descubrir "algo más" allí donde a simple vista no hay nada es, en el fondo, la esencia misma de la creatividad.

Por qué las historias tienen tanto poder

La fantasía cobra rumbo gracias a las historias.

Una buena historia le abre una puerta al niño en su mente.

¿De pronto empiezan a surgir preguntas como estas?

  • ¿Qué haría yo en su lugar?
  • ¿Qué se esconde tras esa puerta?
  • ¿Sería capaz de animarme a hacerlo?
  • ¿En qué acabará todo esto?

Precisamente por eso los libros infantiles han tenido, generación tras generación, un peso tan importante.

No porque los niños se limiten a escuchar…
pero porque su mente está puesta por completo en lo que hace.

Por qué a los más pequeños les encanta verse reflejados y reconocerse

Y aquí es donde la cosa empieza a ponerse buena.

Porque, ¿qué ocurre cuando un niño se ve, de pronto, reflejado en esa historia?

Ahí la interpretación da un vuelco por completo.

La historia se percibe genuina:

  • más cercano y directo
  • sin embargo,
  • y más emocionante.

Un niño deja de pensar:
"A mí eso no me va a pasar."

Pero:
"A mí me pasa lo mismo."

Por eso las historias hechas a la medida de cada persona calan tan hondo.

La fantasía, un contrapeso frente al vértigo de la velocidad

El universo infantil cambia a toda velocidad.

Las imágenes en pantalla se renuevan sin cesar.
Las aplicaciones no pueden dejarse de lado: exigen atención constante.
Los videos apenas duran unos segundos.

Pero una historia no funciona así.

La historia pierde ritmo.

Pregunta:

  • escuchar
  • presentar
  • sentir
  • y reflexionar.

Por eso, sumergirse en estas historias termina siendo casi un respiro en medio del ajetreo diario.

Leerle en voz alta a alguien tiene algo de magia

Muchos padres consideran la lectura en voz alta un simple hábito más dentro de la rutina de antes de dormir.

Pero, en el fondo, sucede muchísimo más que eso.

Mientras se lee en voz alta:

  • se establece la conexión,
  • retrasa el momento del día,
  • y la imaginación encuentra terreno fértil para desplegarse.

Un niño nota cuando se le presta atención.
Descanso.
Seguridad

Son cosas que ninguna pantalla logra sustituir del todo.

Quizás a los niños les vendría bien aburrirse un poco más

Eso parece no tener sentido.

Pero quizás las ideas más brillantes surgen justo cuando no hay nada que hacer.

Si tus hijos:

  • mirar las nubes
  • estar en una cabaña, sentado
  • Ou perderse en la ensoñación de una historia.

Ahí es donde la fantasía suele echar a volar sola.

Por qué las historias personales se quedan grabadas más tiempo en la memoria

La mayoría de las historias, con el tiempo, terminan cayendo en el olvido.

Pero son las historias personales las que de verdad se nos quedan grabadas.

Porque terminan conectando con:

  • una edad,
  • una etapa,
  • una sensación
  • un recuerdo cualquiera.

Un niño que se reconoce dentro de una historia la guarda en la memoria de otra forma.

No al estilo de «ese libro».

Ahora bien, si:
"la aventura donde yo era el protagonista."

Quizás la fantasía tenga más peso del que le solemos dar.

Los adultos, a veces, le dicen a la fantasía "jugar a hacer de cuenta".

Pero casi todo lo que la gente termina construyendo empezó siendo, en algún momento, pura fantasía:

  • inventos,
  • arte
  • historias
  • música,
  • sueños,
  • ideas.

Puede que, sencillamente, los niños se les den mejor estas cosas que a nosotros.

Y tal vez convendría andar con más cautela en ese sentido.

Por qué el aburrimiento potencia la imaginación infantil